Cada que camino,
en algún paso me detienes.
Inundas mi mente,
penetras, suave y fresca, el hueco que dejas.
Ser humano es un milagro malogrado
me dices y te dejas llevar por el viento.
Mi andar es un cliché que reflexiona, que recuerda y avienta aire tibio a una
atmósfera nevada.
Cada que tranquilo abro mi puerta,
respiro y ventarrones mueven mis certezas.
Ser humano es aire tibio empañado
en la ventana eterna.
Mi andar es un ápice de aliento,
una palpitación,
cada paso es el pulso de las imágenes que me gobiernan,
que difuminadas se empalman hacia el negro.
Cada que despierto
soy una bolsa de grasa en medio de tu cama,
El peso me hunde y me desparrama en silencio
El timbre del teléfono es una colonia de ratas
que roen libres, sin resbalarse, mi cuerpo
y las mantas que cubren nuestras manchas.